domingo, 13 de octubre de 2013
Teatro.
Mis sueños son muy teatrales.
Me divierte mucho lo que ocurre
incluso cuando no haya vida posible
después de la obra.
En esa narrativa
nunca dejo de ser quien soy.
Por eso me resulta díficil
no pensar que despierto
también todo es actuado.
Le dedico mucho tiempo a mis sueños
pero son todos inconclusos
por la urgencia de despertarme.
Y aún despierto,
todos los días sigo imaginando situaciones:
me fascinan las ucronías.
Cambian los talentos, los personajes,
los verbos y las especies,
la forma en que vuelan los objetos,
Nunca son iguales
los mundos que se muestran.
Tampoco sus colores ni sus mapas.
Siempre hacemos cosas geniales.
Tengo ganas de soñar
para saber a donde te voy a llevar
esta vez.
sábado, 12 de octubre de 2013
Reacción.
Recorro los cuatro bordes del mantel
siguiendo el rastro del vino caído
Pero me desentiendo de todo
y escapo al único lugar
donde no tengo que explicar
mi comportamiento.
Enciendo un cigarrillo en el balcón:
el sabor de los taninos
se mezcla bien con las pitadas
El gato del vecino me mira fijo.
Hace ocho minutos
no aparta su vista de mí.
Llamativo para un animal
que se jacta de su independencia.
Reviso la mesa para comprobar
si el vino ya se fundió
con la madera sin barnizar.
Viendo si la reacción se despierta
sin catalizadores.
jueves, 10 de octubre de 2013
Tres minutos.
En un estado
de pronación permanente,
simulo tornillos con las manos
sobre la bolsa de un material
del que en verdad ignoro
su composición.
Mis puños se entienden mejor
con el correr de los segundos.
En el blanco pretenden que vea
una cabeza y un cuerpo,
ensayo coreografías
de izquierda y derecha
entre 0 y 45 grados.
En la amalgama de ciencia y arte
descargo las respuestas que
no quiero preguntar
y se hacen un festín en mi cabeza.
Cubriendo mi rostro con las manos
para simular que me defiendo,
en señal de respeto a la víctima
de mi concentración.
Tratando de ser cuidadoso
con mi adrenalina,
pensando que es salud
y no terapia.
En las antípodas
de la apatía:
no hay tiempo para eso,
tengo sólo tres minutos.
Quedándome la idea
de que algo aprendí con la repetición.
Incendiando todo porque me hace falta.
Suena la campana
y es hora de sacarme las vendas.
Las respuestas no se van a ningun lado.
La bolsa tampoco.
Después voy a jugar haciendo sombra.
Aunque no cambie el resultado,
hace que mi temple seria
se vea un poco mejor.
de pronación permanente,
simulo tornillos con las manos
sobre la bolsa de un material
del que en verdad ignoro
su composición.
Mis puños se entienden mejor
con el correr de los segundos.
En el blanco pretenden que vea
una cabeza y un cuerpo,
ensayo coreografías
de izquierda y derecha
entre 0 y 45 grados.
En la amalgama de ciencia y arte
descargo las respuestas que
no quiero preguntar
y se hacen un festín en mi cabeza.
Cubriendo mi rostro con las manos
para simular que me defiendo,
en señal de respeto a la víctima
de mi concentración.
Tratando de ser cuidadoso
con mi adrenalina,
pensando que es salud
y no terapia.
En las antípodas
de la apatía:
no hay tiempo para eso,
tengo sólo tres minutos.
Quedándome la idea
de que algo aprendí con la repetición.
Incendiando todo porque me hace falta.
Suena la campana
y es hora de sacarme las vendas.
Las respuestas no se van a ningun lado.
La bolsa tampoco.
Después voy a jugar haciendo sombra.
Aunque no cambie el resultado,
hace que mi temple seria
se vea un poco mejor.
miércoles, 9 de octubre de 2013
La estrella rodante.
comerlas sin el resto del pan
Me duele la luz del sol
Me tropiezo con todas las estrellas
si es necesario.
Así se construye la luna
dicen algunos
Volviendo a edificar los cimientos
del cosmos
que se cayó por accidente
Con la estrella solitaria rodante
como ladera y escudo.
Todo lo que recojo sirve.
Mil disculpas
si luego les falta algo.
Pasaré con menos astros.
Recrearé constelaciones
de manera diferente
a como las recordaban.
Pero voy.
martes, 8 de octubre de 2013
Grafittis.
Juntando las porciones
de graffitis en el piso
para que no los tomen los halcones.
Unos últimos vestigios de colores
y aromas para llevar.
El frío anuncia la hora
y el rechinar de las persianas
como si se tratara de nuestro último día.
Y sí así fuera
¿Por qué no salimos a la calle
antes de que mute la piel?
lunes, 7 de octubre de 2013
Serie izquierda
Sé que hay cosas que no puedo hacer:
no me pidas que juegue de 5
que pierda a propósito
y entre otras cosas
que no me abrigue
con más de 20 grados.
------
Veo las cosas con el chip de una cámara
me gusta actuar las caras,
coreografío en la calle.
No soy de la escuela
de Sessue Hayakawa
su arte de la nada
y el laissez faire facial.
-----
Si me toco el dedo roto
sufren las falanges.
Tan obvio
como la duda en los ojos.
El mate lavado
El robo sin mano armada
La taxidermia en las plantas
Que simples somos más lindos
Que algún sentido funciona menos
Que los magos del balón están en Harlem.
Que estornudamos con la primavera.
no me pidas que juegue de 5
que pierda a propósito
y entre otras cosas
que no me abrigue
con más de 20 grados.
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Veo las cosas con el chip de una cámara
me gusta actuar las caras,
coreografío en la calle.
No soy de la escuela
de Sessue Hayakawa
su arte de la nada
y el laissez faire facial.
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Si me toco el dedo roto
sufren las falanges.
Tan obvio
como la duda en los ojos.
El mate lavado
El robo sin mano armada
La taxidermia en las plantas
Que simples somos más lindos
Que algún sentido funciona menos
Que los magos del balón están en Harlem.
Que estornudamos con la primavera.
viernes, 4 de octubre de 2013
monomano.
escribir con una mano
contra toda la practicidad
de los diez dedos
es un acto de valentía.
la modernidad nos enseñó
otra forma de manipular la tinta
Y además, nuevas formas
sobre nuevas formas.
Cruzando el rubicón
para revolucionar lo imaginario
o curar un dedo roto.
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